Entre las actividades aéreas que se destacan dentro del turismo de aventura están la práctica de parapente, de aladelta y los vuelos en planeadores. Estos deportes o pasatiempos tienen como finalidad hacer realidad esa especie de sueño ancestral de volar. El parapente y el aladelta se practican al despegar de una montaña, aprovechando las corrientes de viento que suben por sus laderas para planear y ascender, logrando vuelos de larga duración. Para el aterrizaje se requiere de un espacio relativamente pequeño, gracias a la baja o mediana velocidad de estos vuelos. Para realizar un paseo en planeador por lo general se debe ir hacia un Aeroclub y contratar los servicios de algún operador turístico que brinde esta clase de excursiones. Es importante prestar mucha atención a lo que indican los guías de cada actividad y de ese modo obtener diversión asegurada
Cumplir el sueño de volar, experimentar la sensación del viento rozando la cara, contemplar el paisaje desde las alturas… todo ello es posible accediendo a los inolvidable vuelos de bautismo en aladelta.
El vuelo se realiza en un ala delta biplaza -diseñada para dos personas-, junto a un instructor que despega, guía, pilotea a gran altura y aterriza el ala. La duración de los vuelos varía según las condiciones climáticas de cada día, teniendo como mínimo un cuarto de hora. Por su parte el Trike -aladelta motorizado-, permite el disfrute de la aventurada propuesta en cualquier rincón del país, sin necesidad de montaña que le sirva de impulso. |