Como una magia personal, en Cosquín, el sonido de la música tradicional se aúna con la belleza del paisaje; el aire puro, como en pocos lugares; y la calidez de su gente.
A orillas del río que lleva su nombre, en medio del Valle de Punilla a 720 m.s.n.m., se ubica la localidad de Cosquín. Goza de un clima privilegiado durante todo el año, brindando una variante turística para cualquier ocasión.
La plaza Prospero Molina desborda de gente cada enero, cuando se realiza el Festival Nacional de Folclore. Sin dudas, uno de los acontecimientos más esperados en el año y preparado para que sea un disfrute absoluto. Este acontecimiento no debería circunscribirse solamente a los amantes de la música tradicional argentina, la fiesta y la sensación de algarabía desborda las calles, Cosquín, al menos durante el tiempo en que dura el festival, consigue un clima entre turistas y lugareños que es impagable.
Pero en Cosquín no todo es folclore, además posee unas playas hermosísimas. La toma, uno de los balnearios más tradicionales del lugar, es ideal para ir en familia, cuenta entre sus instalaciones con restaurantes, proveeduría, trampolines y botes a pedales.
El Cerro Pan de Azúcar de 1260 mts. es otra de las paradas obligadas de hacer en Cosquín. Dispone de un circuito de aerosilla en donde se puede apreciar el imponente paisaje en todo su esplendor.
Imperdibles:
|
|
|
El Festival Nacional de Folclore: pocos eventos culturales son tan atrayentes como este. Cada enero consigue transformarse en el corazón musical de la Argentina.
|
|
|
|
La Cueva de los Pajaritos: a 12 kms de la ciudad, en el “Complejo Turístico Mallín”, en este hermoso paraje se pueden visitar aves autóctonas.
|
|