La música de fondo está interpretada por el agua. El zumbido enérgico brota de todos los rincones y el espectáculo se abre, extendiéndose al resto de los sentidos. Se percibe su fuerza arrolladora en ese blanco espumeante que brota desde su interior y contrasta con el verdor de las plantas. Es el orgullo de Misiones, y basta con solo un vistazo para comprender semejante distinción.
Ese tronar intenso se vuelve ensordecedor al llegar a la “Garganta del Diablo”. Una inmensa muralla en forma de “U” termina abrupta y vertiginosamente. El agua cae 80mts en ángulo recto, generando una continua explosión. Las pasarelas y miradores acercan y amplifican el poder adrenalínico de la función.
Pero el espectáculo no termina en los saltos, sino que continúa por los abundantes bosques. El circuito por el parque se puede realizar por distintos medios, ya sea en 4x4, lanchas, botes o el trencito ecológico. Todos brindan la posibilidad de disfrutar el marco natural en el que habitan 450 especies de aves, 80 de mamíferos, y más de 2000 plantas y árboles.
Muchísima gente viaja durante todo el año a las cataratas, por eso, Puerto Iguazú cuenta con una red hotelera de nivel internacional que asegura total comodidad en la estadía.