Posadas da comienzo al recorrido por esta maravillosa provincia dotada por la naturaleza. Pareciera ser una ciudad de paso para el turista, sin embargo, contraataca dando riendas sueltas a sus coquetos atractivos. Sorprende gratamente, y da ganas de volver.
A su margen izquierda se encuentra el río Paraná, dividiendo sus aguas con Paraguay. La avenida costanera, es una de las paradas obligadas. Las caminatas bordeando el río son el sedante más efectivo, el colorido de los árboles y la puesta de sol el paisaje ideal.
Entre los destinos destacados de la ciudad está el Museo Regional Cambas, un antiguo edificio de ladrillos a la vista construido en 1882. Allí, se pueden ver elementos históricos y biológicos. Hay también un sector dedicado a la arqueología donde se exhibe materiales de la prehistoria misionera que tienen entre 7 mil y 10 mil años A.C.
Posadas es una ciudad para recorrer con tranquilidad, y sobre todo disfrutarla. La cordialidad de la gente brinda esa posibilidad.
Apóstoles: ubicada a 67 km de la capitales conocida como la “capital de la yerba mate”.
Ruinas de Santa Ana: quedan los restos de lo que en su momento fueran las misiones jesuitas. Declarada patrimonio de la por la UNESCO