Las crónicas dicen que los jesuitas debieron dejar las colonias españolas sin poder terminar de llevar a cabo su proyecto. La presión de los reyes de España, Portugal y Francia hizo efectos en el Papá Clemente XIV, quien así lo ordenó. Sin embargo, en lugares como San Ignacio Mini todavía se puede revivir algo de aquella historia, a pesar de los casi 250 años que lo separan.
Las Ruinas fueron declaradas Patrimonio Histórico de la Humanidad por la UNESCO debido al exhaustivo trabajo realizado en su mantenimiento. El tiempo no ha depositado su furia en esta zona, curiosamente, a pesar de los años, no se requiere demasiada imaginación para entender donde estaba la plaza central, la iglesia, el cabildo y las residencias. Todo está casi intacto, esperando al turista.
En la zona, vivió el importante escritor uruguayo Horacio Quiroga, su casa, hoy convertida en museo, es una de las visitas obligadas. Allí se conservan escritos, documentos y utensilios de uso diario de su antigua morada.